25 Mar 2010

Internet

Hoy me han preguntado cuánto es “one billion”

Y realmente no tiene mucho mérito decir que “one billion” es lo equivalente en España a 1.000 millones, porque entre otras cosas saber eso probablemente no nos haga entender la cifra que estamos manejando.
Para hacernos una idea voy a dar varios ejemplos de lo que equivale a “one billion”.

Hace 1.000 millones de años la vida empezaba a ser pluricelular. Si Internet hubiera existido entonces y hubiéramos sido capaces de salvar unas células les podríamos haber enseñado un video al año y aún hoy no sería capaz de igualar el número de vídeos que se ven en todo el mundo sólo en YouTube al dia: más de 1.000 millones de videos.

Es increíble decir que hace 1.000 millones de horas nuestros antepasados vivían en la edad de piedra, pero es más increíble aún decir que 1.730 millones de usuarios utilizaron internet en Diciembre del 2009.

Un segundo parece poco. Si juntásemos mil millones de segundos y viajáramos al pasado podríamos sentarnos cerca de Julio César cuando aún estaba floreciendo el imperio romano. Durante este viaje, para matar el tiempo, podríamos leer un e-mail cada segundo (si fuéramos capaces…), y aún así necesitaríamos viajar varias veces, en concreto 90.000, para conseguir leer los 90 billones de e-mails que se enviaron el año pasado en internet.

¿Cómo empezó Internet?

El primer contacto que yo recuerdo con Internet fue en el colegio, cuando completaba la información que obtenía de la enciclopedia de casa, gracias a lo que en aquella época ¡era una locura! Una enciclopedia (la Encarta) que, además de guardar información en un cd-room, se conectaba a la red (con el sonidito insoportable del módem), y que tenía incluso mapas. Incluso, si había tiempo y era capaz de aguantar páginas que tardaban en cargar 5 minutos de media, podía navegar entre diferentes enlaces. ¡Impresionante! ¡aquello era impresionante!

No hace tanto tiempo de aquello, probablemente estemos hablando del año 94 o 95. A partir de entonces todo cambió en cuestión de meses. Sin embargo, Internet no logró ser todo lo que es en tan poco tiempo.

Internet empezó como un proyecto del ejército de los Estados Unidos. Al acabar los años 50, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada, (ARPA) creó el protocolo TCP/IP. Se cuenta que el objetivo era evitar se cortaran las comunicaciones en caso de que se produjera un ataque nuclear a Estados Unidos.

Dudo que en aquel momento nadie soñase con lo que venía, del mismo modo que dudo que nadie sueñe con lo que nos viene hoy.

Años más tarde de la creación de esos dos protocolos la ARPA se convirtió en red, estableciéndose como vínculo entre diferentes centros de investigación militar. Un año antes de que yo naciera se adoptó el TCP/IP de entre todos los protocolos ya desarrollados como el estándar para todas las comunicaciones. En 1985, Internet se había consolidado como una herramienta de investigación a nivel mundial.

Durante algunos meses tuve la oportunidad de trabajar en el CERN de Ginebra. Fue una de las mejores experiencias de mi vida y desde luego un sitio único en todo el mundo. Allí fue donde Bernes-Lee tuvo la idea de conectar laboratorios de todo el mundo con esta moderna herramienta.

El padre de la World Wide Web, consiguió conectar el hipertexto y el protocolo de comunicaciones de Internet, ya existentes, y dio pie a un sistema al que nada impedía intercambiar información desde diferentes ordenadores en un entorno multiusuario y que tenía la capacidad de permitir conectarse a varios personas a la vez.

A Berner Lee le dieron el Premio Príncipe de Asturias en el año 2000. Una de las frases que más me gusta de lo que dijo en aquellos días es: “La universalidad de la Web fue la clave de su éxito inicial y posterior”. Y es que si hay algo que caracteriza a Internet es que es un medio universal y sin impedimentos; como ha quedado demostrado en este post.

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